Prepárate para practicar esgrima

Prepárate para practicar esgrima

  1. Aprende a usar el arma correctamente y con seguridad. Es importante que sepas sostener tu arma. No la agites de un lado a otro y nunca la apuntes a alguien que no tenga una máscara protectora. Al agarrarla, mantén la punta hacia el suelo. Si te estás moviendo con el arma en la mano, sostenla por la punta y no por la empuñadura. Si necesitas usar ambas manos para sacarte la máscara, no olvides ponerla en el suelo primero.

    • Siempre debes verificar en qué condición se encuentra el arma y asegurarte de que la punta tenga un botón intacto y en buen estado.

    2. Aprende la terminología básica. Necesitarás una buena comprensión del vocabulario básico de la esgrima. Algunos de los términos más importantes que aprender al principio son: en guardia, ataque, parada, respuesta, contrarrespuesta. El ataque es una acción ofensiva, mientras que la parada es defensiva. Una respuesta en un contrataque después de una parada y una contrarrespuesta es un ataque que sigue a la parada de una respuesta.

    • Tómate un tiempo para leer un glosario de términos de esgrima para familiarizarte con ellos.
    • Recuerda que algunas personas podrían usar las palabras en francés o italiano.

    3. Domina el movimiento básico de los pies. Este es completamente fundamental en la esgrima, así que es importante desarrollar un movimiento fluido y sencillo. Sin embargo, lo básico que tendrás que aprender es la posición de guardia, y el avance y retroceso simples. La posición de guardia es la inicial. Párate de costado, con la mano que tiene la espada adelante, con el pie de ese lado apuntando hacia tu oponente y el de atrás en un ángulo de 90° aproximadamente hacia afuera. Cuando te muevas hacia adelante, el pie que está al frente guiará el movimiento y cuando retrocedas, será el de atrás.

    • Trata de conseguir un equilibrio uniforme de tu peso y sostente en los metatarsos de los pies para que puedas moverte rápidamente.
    • Conforme vayas progresando, aprenderás más técnicas como el fondo de ataque.

    4. Aprende el agarre correcto de tu arma. Antes de aprender técnicas, tienes que dominar el agarre y saber sostener una espada adecuadamente. Existen diferentes estilos y es probable que tu profesor tenga uno preferido para sus estudiantes. Además cada arma tiene un agarre distinto, así que tendrás que aprenderlos con el instructor.

    • Un error muy común entre los principiantes es agarrarla con mucha fuerza. Necesitas tener las muñecas sueltas y flexibles.

     

    5. Aprende las primeras técnicas con el arma. Una vez que tengas un agarre cómodo y con buena técnica, puedes aprender los primeros elementos del movimiento del arma. Estos dependerán de tu instructor y del tipo de arma que hayas elegido, pero es probable que te enseñen primero el golpe recto y la parada simple. Estos son los movimientos simples ofensivos y defensivos que luego se complicarán con variaciones y adiciones.

    6. Elige tu arma. Una vez que hayas empezado, es posible que quieras concentrarte en un arma de tu preferencia. Tu entrenador probablemente te hará seleccionar un arma (florete, espada o sable) o te dará un florete sin que puedas elegir. Muchos maestros y entrenadores de la esgrima creen que el orden correcto para aprender a manejar las armas es primero, florete, luego espada y, por último, sable. Algunas veces podrías encontrarte con un profesor que intente iniciar a sus estudiantes con el uso de la espada o el sable (entre los instructores de secundaria esto es bastante común, pues tienen que crear esgrimistas para todas las armas rápidamente).

    • Algunas personas creen que es mejor comenzar siempre con el florete porque afirma que este proporciona el control necesario de la punta para manejar la espada. Aprender sobre la prioridad garantiza que desarrolles una técnica correcta y esta es un aspecto esencial del florete y el sable.
    • Los que opinan diferente dicen que aunque esto se aplica al caso de la espada, se puede aprender la prioridad y la técnica con el sable sin ningún problema.